💛 ¿Por qué la Fundación sigue viva?
Nuestro Santí ya nos dejó físicamente, pero su legado sigue latiendo con fuerza en cada paso que damos. Antes de partir, nos pidió una promesa: hacer todo lo posible para que otros niños pudieran ganarle la batalla al porotito del DIPG.
Y esa promesa es hoy nuestro motor.
Estamos trabajando incansablemente para:
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Traer ensayos clínicos a Chile.
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Visibilizar los casos activos de DIPG que hoy existen en nuestro país.
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Organizar el próximo Congreso de Profesionales sobre DIPG en Viña del Mar.
Pero para seguir, necesitamos tu apoyo urgente.
Nosotros no bajaremos los brazos.
Y te pedimos que tú tampoco lo hagas.
Ayúdanos a mantener viva la esperanza.
Por Santino. Por todos los que vienen.